El ajo es una planta comestible utilizada como alimento y condimento. Durante la época romana, el ajo era conocido como un medio preventivo contra las enfermedades contagiosas.
En la medicina popular, el ajo se considera una verdadera medicina debido a su rico contenido de vitaminas y minerales. Se ha demostrado que el ajo, en combinación con miel u otros productos naturales, es beneficioso para prevenir o aliviar enfermedades cardiovasculares, trastornos digestivos o enfermedades respiratorias, y también tiene un efecto antihelmíntico (contra los parásitos intestinales).
A continuación, enumeraremos algunos de los beneficios más importantes del ajo:
El ajo fortalece el sistema inmunológico y ayuda a combatir las infecciones respiratorias. En invierno, el ajo es ideal para consumir ya que mantiene alejados el resfriado y la gripe (un remedio popular dice que debes comer un diente de ajo empapado en miel al primer síntoma de resfriado).
El ajo contiene un nivel elevado de yodo, siendo eficaz incluso en el tratamiento del hipertiroidismo.
El ajo se utiliza como un antibiótico natural y lo mejor es que no destruye las bacterias saludables.
El ajo tiene efectos beneficiosos sobre la piel. El consumo regular de ajo tonifica la piel y la hace suave, y las uñas se vuelven más fuertes. Otra ventaja es que el ajo puede controlar la caspa.
Las enfermedades cardiovasculares pueden reducirse mediante la ingestión de ajo.
El ajo puede ayudar en la prevención de varios tipos de cáncer (cáncer de vejiga, cáncer de próstata, cáncer de mama, cáncer de colon y cáncer de estómago).
Mantiene bajo control la diabetes. El ajo regula el azúcar en la sangre al aumentar los niveles de insulina en la sangre.
El ajo debería ser un elemento indispensable en la dieta diaria. Ya sea en forma cruda, tintura, jugo, aceite o macerado, el ajo es una bendición para nuestra salud.
La tintura de ajo, por ejemplo, es un tónico cardíaco, un adyuvante en la hipertensión arterial, la neurosis cardíaca, la hiperlipidemia, la hipercolesterolemia y la aterosclerosis.
Usado internamente, es muy eficaz como adyuvante en la hipertensión arterial, la neurosis cardíaca, la aterosclerosis, profilaxis y tratamiento de la gripe, infecciones respiratorias, rinitis, asma bronquial, neumonías, várices, hemorroides, diabetes, profilaxis del cáncer gástrico, parasitosis intestinales (áscaris, oxiuros, giardia, tenia), intoxicación por plomo, gota, artritis y reumatismo.
Usado externamente, ayuda a aliviar los dolores reumáticos, las micosis de la piel y las uñas.
Si no quieres perderte nuestras noticias sobre vida saludable y otros consejos naturistas, te invitamos a unirte a nuestra comunidad dándole Like: